7.7.09

¿Quien les dijo que se puede ser socialista sin ser feminista?

25/11/2008
¿Quien les dijo que se puede ser socialista sin ser feminista?

x Diana Cordero::

Un tema menor y lejano: “esto no tiene que ver con nosotros”. Pero ya es tarde para seguir sosteniendo estas posiciones, primero porque es importante que sepan, que su no compromiso con la lucha de las mujeres los convierte en cómplices inmediatos de esta situación de injusticia. Segundo, porque el sistema patriarcal no los ha dejado afuera, ya que se encuentra presente en los actos aparentemente más privados y personales, y condiciona la forma en que se establecen relaciones interpersonales en todas las dimensiones: sexual, familiar, económica, cultural y política, tanto para los hombres como para las mujeres.

El patriarcado no es una condición natural, es una organización social o un conjunto de prácticas que generan desigualdad y sometimiento de los hombres hacia las mujeres. Es necesario decir que el poder patriarcal también genera relaciones de subordinación de unos hombres hacia otros hombres.

Algunos compañeros o compañeras de izquierda tienen muy en claro los derechos de huelga de los y las trabajadoras o la importancia de los movimientos insurgentes en América Latina, pero no ven la relación con el derecho al aborto legal o la organización de las mujeres por una vida libre de violencia. ¿Acaso no es evidente que patriarcado y capitalismo han sido y son aliados en la conformación de un sistema opresivo y excluyente, generadores de miseria, explotación y desigualdad?

Si bien el sistema patriarcal apareció antes que el capitalismo y ya existía en otros modos de producción (ha demostrado una extraordinaria capacidad de adaptarse a cualquier sistema económico) es imprescindible ver que la organización jerárquica del sistema capitalista se benefició (y se beneficia) con la preexistente división sexual del trabajo.

Justamente, la universal división sexual del trabajo es una de las características más perversas del sistema patriarcal, que impulsó la asignación de diferentes tareas para hombres y mujeres, y posteriormente, a través de numerosos mecanismos, hizo creer que estas tareas adjudicadas a ambos sexos eran “naturales”.

Esa división, está aún hoy vigente y no es neutral ni igualitariamente valorizada. De hecho el sistema ha impuesto una organización jerárquica, ya que como dice Young: “la acumulación del capital se acomoda a la estructura social patriarcal y contribuye a perpetuarla, de tal manera que lo que se ha producido es una alianza entre capitalismo y patriarcado.”

El análisis de la lucha de clases es tan contundente que invisibilizó el mecanismo de explotación que funciona dentro de las relaciones entre los sexos, avalando de esta manera (en la práctica) la supervivencia de un sistema jerárquico, desigual y discriminatorio de relación entre hombres y mujeres.

No entraré en la discusión acerca de cuanto o cuan poco se trabajó este tema desde los teóricos y teóricas marxistas y desde los cuadros partidarios. Lo que es incuestionable es que a la luz de lo acontecido no ha sido suficiente. Quienes hemos sido militantes de izquierda conocemos del sexismo implícito existente en muchas de nuestras organizaciones al no considerar la problemática de la opresión de las mujeres tan prioritaria como otros temas también trascendentes.

Estamos a tiempo de revertir esa peligrosa omisión. Socialismo y feminismo son compañeros de trinchera, no hay el uno sin el otro. La experiencia ya lo ha demostrado. Nuestros enemigos son el capitalismo y el patriarcado. Sepamos que no hay un fundamento real y filosófico que legitime el patriarcado. Por lo tanto, decir que se trata de un sistema político implica que éste puede transformarse a partir de la toma de conciencia de la desigualdad dentro de las relaciones entre hombres y mujeres.

El compromiso con la transformación social, política, económica y cultural implica luchar por un sistema justo e igualitario, que incluya de manera equitativa a hombres y mujeres.

Así como la lucha por los salarios dignos, contra la normativa de las 65 horas, contra la detención de nuestro compañero Arango, contra las agresiones fascistas a inmigrantes, contra la directiva de retorno o contra la criminalización de los y las luchadoras populares es una lucha de todos y todas…

El 25 de noviembre es el Día de la no violencia contra la mujer, encontraremos textos o notas de algunos compañeros solidarios que entiendan que esto también es una lucha de todos y todas?
www.insurrectasypunto.org

Fuente: http://www.lahaine.org/index.php?p=34383

3 comentarios:

Janoengels dijo...

La opresion contra las mujeres se produjo por que en las sociedades de los hominidos empezo a primar una dieta basada en carne (que conseguia el hombre por medio de la caza), y a decrecer los grupos que vasaban su dieta en la recoleccion de frutos (que era una actividad desarrollada por las mujeres), los generos tenia prestigio dependiendo de la dieta que primase en cada sociedad, sin embargo las sociedades que basaron su dieta en la recoleccion eran sociedades mas igualitarias que las que basaban su dieta en la caza.

Como decia Federico Engels en su libro "historia de la familia, la propiedad privada y el Estado" la oprecion de las mujeres en estas sociedades fue la antesala de lo que seria la acumulacion originaria de capital y la consiguiente explotacion de la clase obrera.

El patriarcado es ductil por que todas las sociedades anteriores se han vasado en la dominacion de unxs sobre otrxs.

Es absolutamente integrar la "perspectiva de genero" en la lucha de clases.

El feminismo ha sido una teoria social que ha mostrado la profundidad del poder no solo productivo, sino tambien reproductivo del capitalismo sobre si. La opresion de la mujer es central para la reproduccion/produccion de este sistema.

Aunque es necesario indicar que Marx y Engels (especialmente Engels en este libro fundamental del marxismo, antes sitado), han indicado (implicitamente) que la opresion de la clase obrera es inseparable de la opresion contra las mujeres; por tanto es inseparable la categoria patriarcado de la categoria capitalismo. Ambos son fenomenos que se unen, influyen e incluyen mutuamente.

///GUEVARA\\\ dijo...

Depende de a qué tipo de socialismo te estés refiriendo.
Los nazis eran nacional-socialistas y no eran feministas (la palabra nacionalista en medio de algo siempre lo jode todo).

Ahora, si hablamos del verdadero socialismo de izquierdas, no se puede ser feminista sin ser socialista o sí, pero en ese caso ya no se sería socialista sino imbécil ideológico.

Janoengels dijo...

De acuerdo.
Aunque eso si creo que el termino "socialista" es uno de los pocos que ha podido hegemonizar la izquierda.