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21.12.09

Cómo 10 dígitos terminarán con la privacidad tal como la conocemos

Este articulo merecia que adelantara su publicación, debido a lo interesante que es.
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18-12-2009

Cómo 10 dígitos terminarán con la privacidad tal como la conocemos

Noticias de Seguridad Informática


Tanto quienes frecuentan Internet como los moradores urbanos deben reconocer que la era del anonimato está finalizando.
La población mundial es de unos 7.000 millones. De modo que sólo se requiere de 10 dígitos para etiquetar a cada ser humano únicamente.

Esta simple observación aritmética ofrece una poderosa comprensión de los límites de la privacidad. Dicta algo que podríamos llamar la Regla de los 10 Dígitos: apenas unos 10 dígitos de información personal distintiva son suficientes para identificarlo a Vd. únicamente. Son suficientes para despojarlo de su anonimato en Internet o llamarlo por su nombre cuando camina por la calle. La Regla de los 10 Dígitos significa que a medida que nuestros aparatos electrónicos se hacen más charlatanes, y las bases de datos se hinchan, debemos aceptar que en la mayor parte de nuestras caminatas en la vida, estaremos llevando nuestros nombres pegados en la frente.

Un estudio de la información del censo de EEUU de 1990 revela que el 87 por ciento de las personas en los EEUU era identificables únicamente con sólo tres piezas de información (PDF): los cinco dígitos del código postal (ZIP code), el género, y la fecha de nacimiento. Los navegantes de Internet actualmente emiten considerablemente mucha más información que esa. Los sitios Web pueden determinar con precisión nuestra ubicación geofráfica, modelo de computadora, tipo de navegador, y pueden rastrearnos silenciosamente usando cookies. Los sitios de Bancos incluso puede confirmar nuestras identidades verificando que nuestros ingresos al sistema suceden consitentemente en ciertos momentos del día.

Extractos de bases de datos, también, traen cantidades sorprendente de informacion de identificación, incluso cuando son "anonimizados" por privacidad. Investigadores de la Universidad de Texas en Austin el año pasado estudiaron un conjunto de perfiles de calificación de películas de 500.000 suscriptores anónimos de Netflix (PDF).

Conociendo apenas un poco sobre un suscriptor -digamos, seis a ocho películas preferidas, el tipo de cosas que uno pondría en un sitio de redes sociales- los investigadores encontraron que podían encontrar su perfil anónimo en Netflix, si tenía uno. El estudio de Netflix muestra que esos 10 dígitos de "desanonimización" pueden esconderse en lugares sorprendentes.

Nuestras pertenencias físicas también traicionan nuestro anonimato llamando silenciosamente a nuestros digitos traidores del anonimato. Pequeños microchips inalámbricos -a menudo denominados identificación por radio frecuencia, o RFID, etiquetas- están presentes en llaves de automóviles, tarjetas de crédito, pasaportes, identificaciones de entrada a edificios y pases de tránsito. Emiten números de serie únicos.

Una vez relacionado con nuestro nombre -cuando hacemos compras con tarjetas de crédito, por ejemplo- estos microchips permiten que seamos rastreados sin darnos cuenta. Un libro popular inflama la imaginación con el espeluznante título, "ChipsEspias: Cómo las Corporaciones más grandes y el Gobierno planean rastrear cualquier movimiento que Vd. haga con RFID."

Pero los microchips inalámbricos también resaltan la inutilidad de las protecciones de anonimato. Para empezar, en inquietudes sobre el seguimiento de RFID se pierde de vista el bosque por los árboles. Después de todo, los teléfonos celulares están en todas partes y pueden ser rastreados a distancias mucho mayores que los chips solos. Mucha gente tiene receptores de GPS en sus teléfonos y se suscriben a servicios basados en la ubicación, revelando voluntariamente (selectivamente) sus movimientos. No tiene sentido ocultar los números de chips cuando su celular chilla donde está Vd.

Muchos científicos (me incluyo) han desarrollado técnicas anti-rastreo para teléfonos celulares y microchips. En vez de números de serie fijos, los dispositivos inalámbricos pueden llamar cambiando los pseudónimos, tal como cambian la matrícula los automóviles en las películas de espías. El problema es que las matrículas pueden cambiar pero el automóvil sigue siendo el mismo. En este aspecto, los chips son como los automóviles.

Científicos en ETH Zurich mostraron recientemente cómo identificar de forma única los microchips utilizando ondas de radio (PDF) -y consecuentemente poder ver a través del disfraz de los seudónimos. Sus experimentos mostraron que gracias a variaciones en la fabricación, los microchips, tarjetas Wi-Fi de laptops y otros dispositivos no pueden ayudar sino emitir "huellas digitales"- esencialmente números de serie emitidos por Dios. Más dígitos que irradiamos sin saberlo.

Al final, probablemente no deberemos llevar absolutamente nada para ver nuestras identidades reveladas en los espacios públicos. Ya hay decenas de millones de cámaras de vigilancia en los espacios públicos en los EEUU.

El reconocimiento facial es algo tosco hoy, pero mejorará. Las cámaras eventualmente reconocerán rostros tan bien como lo hace la gente. A diferencia de la gente, sin embargo, tendrán el respaldo de bases de datos que contienen millones de rostros -o de primeros planos que muchos de nosotros ya publicamos en linea-.

Afortunadamente, a pesar de la proliferación de esos 10 dígitos que son fatales para el anonimato en Internet y en la calle, aún podemos impedir el mundo descrito en la película "Minority Report." Hay muchas facetas defendibles para la privacidad tras la identidad. Incluso si nuestro nombres fueran ostentados ante todo el mundo, igual tendríamos la oportunidad de de resguardar nuestra información de seguro social y financiera, las preferencias de entretenimiento, historial de compras, e interacciones sociales.

En esta batalla el robo de identidad es un desafío clave para los tecnólogos y los que hacen políticas. La única forma de impedir el acceso no autorizado a la información personal es asegurarse que aun cuando los criminales descubran los dígitos que constituyen nuestra identidad, no la puedan robar. La autenticación fuerte necesitará cubrir la brecha a medida que la privacidad de las identidades se derrumba.

Quizás el mundo será más amistoso cuando las publicidades en las tiendas nos saluden personalizadamente, los criminales usen placas con "Hola mi nombre es..", y la gente que conozca en reuniones ya tengan su informacion biografica a mano. Facebook, Twitter y el blogging generalizado ya auguran una sociedad de exhibicionismo reflexivo y voyeurismo. Pero las tecnologías que nos anticipan un mundo de omnisciencia también nos traerán un paso hacia atrás.

Por años, las personas aspiraron a escapar de los pueblos pequeños a la gran ciudad, para un fresco comienzo de una identidad sin historia. La Internet ofreció horizontes similares de libertad. Pero la sociedad del pueblo pequeño pronto nos tendrá de nuevo en sus garras, para bien y para mal. Y en Internet, todos sabrán si uno es un bribón.

Traducción: Raúl Batista - Segu-Info

13.11.08

Redes sociales o monstruos comedatos

13-11-2008

¿Redes sociales o monstruos comedatos?

Mercè Molist
ww2.grn.es/merce/

Los servicios de redes sociales tienen un plato predilecto: nuestros datos privados. No hay más que entrar en una para comprobar la avidez con que incita al estriptís de nuestras vidas. Todo lo que digamos y hagamos en ellas será registrado y procesado a mayor gloria de la publicidad personalizada. La Comisión Europea empieza a no verlo claro y lo está investigando.
Nos registramos en MySpace. Ponemos un nombre falso, a pesar de que sus "Condiciones de Uso" no lo permiten, y nos da paso franco. Si fuésemos menores de 13 años y hubiésemos mentido sobre nuestra edad también habríamos entrado. Aunque la red lo prohíbe, no tiene instrumentos para detectarlo. Ni MySpace, ni Facebook, ni Hi5, ni ninguna.
Es este punto el que más preocupa a la Comisión Europea: el control y la privacidad de los menores en las redes sociales. Viviane Reding, comisaria de la Sociedad de la Información, denunciaba recientemente que, según un estudio hecho en el Reino Unido, el 27% de niños de entre 8 y 11 años afirman estar en una red social, aunque todas prohíben la entrada a los menores de 13.
"Se han propuesto diferentes soluciones para verificar la edad, que estamos discutiendo en un grupo de trabajo", aseguraba Reding. Otros organismos europeos, como ENISA, han pedido una regulación más amplia que abarque no sólo la privacidad de los menores, teniendo en cuenta que 42 millones de europeos usaron regularmente una red social el año pasado, con un incremento del 35% respecto a 2006.
Artemi Rallo, director de la Agencia Española de Protección de Datos, explica: "Después de los buscadores, el siguiente paso es investigar a las redes sociales, hace unos meses empezamos". Todavía no hay resultados, pero Rallo ya tiene una opinión formada: "Aunque en estos sitios los datos se dan de forma "voluntaria", sus efectos sobre la privacidad van más allá de lo que el individuo pensaba porque el intercambio de información es inmenso".
Continuamos registrándonos en MySpace. Después de dar nuestro nombre, sexo, cumpleaños, país, ciudad y distrito, se nos informa: "Al activar la casilla, consientes que se transfieran tus datos personales a Estados Unidos , donde estarán sujetos a las leyes de EEUU y donde el nivel de protección de datos es diferente al de tu país". No nos informan, en cambio, de cuáles son las diferencias.
La misma cláusula aparece en Facebook. El periódico británico "The Guardian" ha denunciado los lazos de los principales inversores de esta red con el Departamento de Defensa norteamericano y la posible transferencia de nuestros datos a la CIA, basándose en la citada cláusula: "Simplemente tienen que sentarse y ver cómo millones de adictos a Facebook les dan información personal, fotografías y sus objetos de consumo preferidos".
El siguiente paso en el registro es permitir a MySpace meter la nariz en nuestra agenda de direcciones de correo : "¡Encuentra a tus amigos utilizando tu libreta de direcciones!". Debemos darle la contraseña de nuestra cuenta o cuentas de correo y mensajería instantánea y MySpace buscará en ellas si hay direcciones que coincidan con miembros de su red. En caso afirmativo, les mandaremos invitaciones para que engrosen nuestra lista de amigos.
Después, podremos mirar qué personas están en las listas de nuestros amigos e invitarlas a que se unan a la nuestra. Es lo que algunos llaman "spam interno de las redes sociales". También podemos mandar invitaciones a personas externas para que se unan a la red. Hi5 riza el rizo: al darle acceso a nuestra libreta de direcciones, manda automáticamente invitaciones a todas, estén o no en su red. Es el muy en boga "spam de Hi5".
MySpace nos da finalmente una cuenta insistiendo en que nos identifiquemos con una foto . Nada más acceder a nuestra nueva página personal, unas letras chillonas nos informan que somos el miembro 999.999 y acabamos de ganar un coche de gama alta, un equipo multimedia o 20.000 euros. Nada marca este aviso como publicidad.
Hacemos clic y leemos: "¡Para el reconocimiento exacto del ganador, completa todos tus datos correctamente!". Pero lo que parecía un trámite sencillo, dar nuestro nombre y dirección postal para conseguir el premio, se convierte en nuevas pantallas que piden más datos personales, incluídas las direcciones de correo de nuestros conocidos: "¡Invita a tus amigos y gana 1.000 Euros!".
Sorprendentemente, el anuncio tiene política de privacidad, larguísima y en letra minúscula, donde se informa que los datos introducidos se regirán por la jurisdicción alemana y servirán para "investigaciones internas respecto de demografía, intereses y el comportamiento de los usuarios, para ofrecerle publicidad adecuada a su persona".
Lo dejamos correr y nos registramos en Facebook. Allí lo que sorprende es la cantidad y calidad de los datos que piden, entre ellos la dirección postal, teléfonos, historial educativo, empresa para la que trabajamos, creencia religiosa y afiliación política . También podremos, como en todas las redes sociales, dar a conocer nuestras películas, libros, música o programas de televisión preferidos.
Tanta información personal necesita una seguridad. La dan las "Opciones de Privacidad", que ofrecen a los miembros la potestad de limitar quiénes pueden conocer qué datos sobre ellos, contactarlos, encontrarlos en una búsqueda o a qué personas quieren bloquear. Los niveles de acceso se dividen en tres grupos: amigos, amigos de nuestros amigos y miembros de la red.
La otra cara de la moneda es qué datos nuestros podrá ver el servicio de red social y qué hará con ellos . Las políticas de privacidad son muy parecidas en todos: se otorgan la licencia de uso de los contenidos aportados por los miembros y la propiedad indefinida de sus datos, incluído el seguimiento de su actividad en el sitio: búsquedas, mensajes enviados, aplicaciones usadas, direcciones de personas externas que han sido invitadas.
Miguel M. López, editor de Facebook Noticias, explica: "Google guarda también tus correos, aunque los borres, durante dos años y los gobiernos de cualquier país saben en todo momento lo que hace una persona. No es un problema de bases de datos sino de acostumbrarnos a que, si interactuamos con el ambiente, los organismos controladores conocerán nuestra actividad, para fines comerciales o por si en el futuro les hace falta".
Todos los servicios de redes sociales se otorgan el derecho de transferir los datos a terceras partes "para personalizar anuncios y promociones", aseguran sus políticas. Ahora bien: no se hacen responsables de las prácticas de privacidad de estos terceros . De hecho, no se hacen responsables de nada: "No podemos garantizar que el contenido que ponga en su perfil no será visto por personas no autorizadas", leemos en Facebook.
Esta red destaca entre las otras por algunas cláusulas que han provocado las quejas de las organizaciones de consumidores. Una de las más criticadas es: "Podemos usar información sobre ti extraída de otras fuentes, como periódicos, blogs, servicios de mensajería y usuarios de Facebook".El servicio Facebook Beacon también cosechó quejas el año pasado: consiste en una "cookie" que Facebook instala en los navegadores de sus miembros. Cuando uno de ellos compra en una tienda asociada, la transacción queda registrada en su perfil público, al estilo: "José Pérez acaba de comprar un televisor en El Corte Inglés".
Hoy Facebook ofrece este servicio de forma opcional, aunque es difícil descubrir cómo se desactiva. Más o menos a la mitad de su larga política de privacidad, leemos: "Podemos compartir información del cliente con las tiendas y servicios asociados a Facebook y presentarle informes de sus actividades, que puede compartir con sus amigos. Para excluirse del servicio haga clic aquí".
Vamos ahora a registrarnos en Tuenti, la mayor red social española. El proceso no es tan fácil: necesitamos que alguien de dentro nos invite. Lo conseguimos y la sensación es de estar en un sitio diferente. Piden también nuestros datos y direcciones de amigos. Y su política de privacidad dice también que pueden transferir nuestra información a terceros.
Pero, para cancelar los datos personales, no nos dan una dudosa dirección electrónica sino una dirección postal. Además, explica Ícaro Moyano, portavoz de Tuenti: "No permitimos el rastreo de los buscadores tipo Google en nuestra red, así que ninguna información privada está accesible fuera de Tuenti".
También su manejo de los datos difiere de las otras redes: "Usamos sólo tres: sexo, edad y provincia, para los anuncios personalizados. Además, no mandamos anuncios ni avisos a las direcciones de correo. Nuestra apuesta es no incordiar ni invadir a los usuarios, esto crea confianza", explica Moyano. Y añade: "Otros lo han hecho mal, pero se puede hacer bien".
Llega la hora de darnos de baja de las redes sociales, algo que también ha cosechado críticas por las dificultades que ponen, siendo Facebook la más denostada: hasta febrero, guardaban nuestros datos aunque nos diésemos de baja. Hoy ofrece dos modalidades: darse de baja temporalmente y el servicio conservará nuestra información, o definitivamente y la borrará.
El problema es que el único enlace visible en nuestra cuenta sólo nos da la baja temporal. Si queremos marcharnos definitivamente, tenemos que ir a las Preguntas Frecuentes (FAQ) en inglés (la traducción al español no da esta información). Allí y en letra pequeña hay un enlace para la baja total.
Tampoco será fácil en MySpace. Una retahíla de pantallas nos preguntarán si estamos seguros. Finalmente, nos mandan un mensaje a la cuenta de correo con que nos registramos para que lo confirmemos. Muchas personas se quejan de que, si has dado de baja la dirección con que te apuntaste a MySpace, es imposible borrarte.
Hi5 nos da la mayor sorpresa. Darse de baja es muy fácil y el servicio asegura: "Esta operación borrará definitivamente su cuenta así como su perfil, todos sus mensajes, textos, fotos y lista de amigos". Pero una semana después volvemos y nos registramos como si fuese la primera vez, con la misma dirección de correo. Entonces, Hi5 nos avisa: "Usted ya ha sido miembro de Hi5, si quiere podemos restaurar su perfil con toda la información que tenía antes".
ANUNCIOS MUY PERSONALES
M.M. Las redes sociales ofrecen a la publicidad dar en la diana como jamás había hecho, tanto en el conocimiento de las audiencias como en ofrecerles el anuncio correcto. No en vano grandes compañías como Coca-Cola, BlockBuster o Sony firmaban el año pasado un acuerdo para publicitarse en Facebook y Microsoft es el "partner" exclusivo de esta red para servir anuncios.
Según la Wikipedia, Facebook no recolecta más datos que Microsoft o Google. La diferencia es que posee la audiencia y la plataforma para anunciarse de formas totalmente nuevas. Y también para recolectar datos a una profundidad mayor, pudiendo conocer no sólo quiénes somos sino casi nuestros sentimientos, a partir por ejemplo de nuestros libros o música preferidos.
Pero, aunque puedan coger nuestra información y cruzarla para saber más de nosotros, las grandes empresas son aún ignorantes en lo que se refiere a cómo adaptar la minería de datos a la publicidad en las redes sociales. Google es quien más despunta en estos quehaceres, con diversas patentes que ha presentado en los últimos meses y que espera la ayuden a dar rendibilidad a MySpace.
La publicidad personalizada actual se basa en unos pocos rasgos demográficos, como el sexo, edad, empleo o lugar de residencia. La propuesta de Google añade nuevos parámetros como aficiones, webs que visitamos, grupos a los que pertenecemos, personas con quienes hablamos, compartimos intereses o que leen nuestros blogs e incluso el análisis semántico de lo que decimos.
Recientemente, BusinessWeek informaba de una patente de Google destinada a descubrir a las personas más influyentes de una red social: "Tendría en cuenta desde cuánta gente conoces y si esta gente a su vez conoce a más gente, hasta con qué frecuencia hablas con ellos y en cuánto estiman tus opiniones". Google usaría para ello algoritmos parecidos a los que hacen que un sitio aparezca en primer lugar en el buscador.
BusinessWeek pone un ejemplo: "Aficionados al baloncesto que pasan mucho tiempo visitando mutuamente las respectivas páginas y algunos dejan comentarios sobre lo mucho que les gusta un videojuego. El método publicitario tradicional haría que Nike pusiese un anuncio en la página de uno de ellos. Con el nuevo método, podría anunciarse sólo en las de los más influyentes y además con un anuncio-videojuego".
PARA VIVIR SIN SOBRESALTOS EN UNA RED SOCIAL
1. Suministrar sólo la información necesaria para que los amigos le reconozcan.
2. Limitar el acceso a su página a sólo amigos.
3. Recordar siempre que al introducir información en una red social deja de ser privada, así como lo que haga en ella.
4. Eliminar las aplicaciones que no se usan y, al instalar una, investigar quiénes son sus creadores y su política de privacidad.
5. Leer también la política de privacidad de la red social.
¿CÓMO DEBE CUIDAR UNA RED SOCIAL NUESTROS DATOS?
La reciente Conferencia Internacional de Privacidad celebrada en Estrasburgo, donde han participado las autoridades de protección de datos de 37 países, incluída la española, ha emitido las siguientes recomendaciones sobre cómo deben tratar las redes sociales la privacidad de sus miembros:
1. Deberán informar sobre su tratamiento de los datos de carácter personal, proporcionando información fácil e inteligible que deberá incluir asesoramiento sobre la manera como los usuarios deben gestionar su información privada y la de otras personas incluídas en sus perfiles.
2. Deberán mejorar el control sobre el uso que los usuarios hacen de los datos contenidos en sus perfiles y permitir una restricción tanto en la visibilidad completa de los mismos como en las funciones de búsqueda de la comunidad.
3. Deberán mejorar la seguridad de sus sistemas y proteger a los usuarios de accesos fraudulentos a sus perfiles.
4. Deberán permitir que los usuarios cancelen su pertenencia a la red, eliminen su perfil y todo contenido o información que hayan publicado, de una manera sencilla.
5. Deberán permitir la creación y utilización de seudónimos y fomentar su uso.
6. Deberán tomar medidas eficaces para impedir las descargas en masa de datos de perfiles por parte de terceros.7. Deberán garantizar que los datos sólo pueden verse en buscadores externos cuando el usuario haya dado su consentimiento explícito, previo e informado. La no indexabilidad de los perfiles por parte de motores de búsqueda debería ser una opción por defecto.
Social Networking Sites: Commissioner Reding stresses their economic and societal importance for Europe http://europa.eu/rapid/pressReleasesAction.do?reference=MEMO/08/587&format=HTML&aged=0&language=EN&guiLanguage=enDoes what happens in the Facebook stay in the Facebook? (video) http://www.albumoftheday.com/facebook/
Los ciudadanos deben saber esto sobre facebook http://www.rebelion.org/noticia.php?id=72562
Can Google solve the social monetization puzzle? http://www.huomah.com/Internet-Marketing/Social-Media-Marketing/Social-networks-are-Open-for-profiling.htmlCopyright 2008 Mercè Molist. Verbatim copying, translation and distribution of this entire article is permitted in any digital and no commercial medium, provide this notice is preserved.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=75850